Cómo elegir la licencia para crear materiales educativos

After the extinctions ... at least our kids will always have the dominoes
After the extinctions … at least our kids will always have the dominoes por woodleywonderworks  (CC-BY)

Lo primero que quiero hacer constar es que toda la argumentación de esta entrada es desde el punto de vista de un docente, con una visión IANAL (I am not a lawyer).

A raíz de la anterior entrada de este blog “Consulta sobre compatibilidades de las licencias Creative Commons” en twitter me comentaron que era falso que la única licencia compatible si usamos obras ajenas (o sea creamos una obra derivada) con BY-SA es la propia BY-SA. Aclaré este punto en el propio twitter (desde mi punto de vista lo verdaderamente enriquecedor es que la discusión se hubiese producido en  los comentarios del blog, pero eso no lo decido yo),  dejando claro que al crear una obra derivada de otras cuya licencia  incluyan la condición SA (compartir igual), esta condición especifica que todos los trabajos derivados deben llevar la misma licencia. Es un ejemplo de licencia vírica, similar a la GPL, ampliamente usada en el Software libre.

Lo que creo que detecté en dichos comentarios es la confusión que existe al respecto del uso de estas licencias. De hecho, me enlazaron a una tabla, similar a la que expongo más abajo, en la que se puede ver la compatibilidad existente entre las diferentes licencias Creative Commons para el caso de que vayamos a hacer un remix de obras ajenas. En dicha tabla, podemos observar que si licenciamos nuestra obra con BY-SA, podemos usar materiales ajenos con licencias PD (dominio público), BY y BY-SA. Parece ser que entonces las tres licencias son compatibles, pero lo que comentaba en el artículo anterior es distinto;  una vez que cogemos obras ajenas con BY-SA, dicha licencia nos obliga a usar BY-SA.

Voy a tratar de explicar con más detalle los pasos que hemos de seguir si queremos crear contenido educativo de acuerdo a la legalidad y, preferentemente, que lo podamos publicar sin problemas. El publicar es un paso fundamental, pues ayuda a difundir el conocimiento y  evita que los buenos recursos se queden en nuestras aulas y puedan ser usados por más docentes.

Advierto antes de seguir que el proceso puede parecer complicado, de hecho lo es y que de esta forma sirva también para lanzar un apoyo más a al movimiento del Devolucionismo.

Paso 1: decidir que licencia queremos poner a la obra

Para poder decidir la licencia que le queremos poner a la obra, debemos de entender las diferencias que existen en cuanto a los derechos de autor, dependiendo de si somos un único autor o varios.

En el caso de que seamos los únicos la cosa es muy sencilla, nosotros decidimos qué licencia.

Si somos varios autores pueden darse dos formas de creación de la obra:

  • Obra en colaboración: todos los integrantes participamos en la creación de la obra, obteniendo como resultado una obra que es la suma de las participaciones de  todos. En este caso, todos figuramos como coautores Para divulgar y modificar la obra se necesita la autorización de todos loscoautores. Un ejemplo de este tipo de obras es un blog colaborativo o la creación de un recurso educativo por los miembros de un departamento.  (art 8 LPI).
  • Obra colectiva: En este caso hay una persona o entidad responsable que es la que decide la licencia a asignar y, por lo tanto, cedemos parte de nuestros derechos como autores. Es el ejemplo típico, de una publicación en revistas y libros de artículo. En el ámbito más cercano al aula, lo podemos encontrar en la creación de la revista del colegio o en la publicación de un proyecto colaborativo iniciado por una persona o un centro. (art 7 LPI)

Este paso es muy importante tenerlo claro ya que la elección de la licencia nos va acondicionar bastante el trabajo debido a la compatibilidad entre licencias.

Pero qué licencia le ponemos a la obra. Lo primero que tenemos que preguntarnos es si queremos compartir con otras personas los derechos patrimoniales (reproducción, distribución, comunicación pública y transformación):

  • NO, la licencia será copyright y no tendremos que hacer nada, ya que como hemos visto, solo por el hecho de crear la obra ya tiene el copyright asignado. Más adelante veremos la posibilidad de registrar la obra como medio de poder probar que dicha obra nos pertenece (el registro es indpendiente de la licencia elegida).
  • (buena elección ;-)). En este caso tenemos que decidirnos por una licencia de las que hemos analizado. Podemos optar por licencias copyleft como medio de asegurarnos que todas las obras derivadas sigan con la misma licencia que hemos puesto, optar por licencias de cultura libre o, lo más común que no tiene por que reñir con lo anterior, optar por licencias Creative Commons. En el caso delas CC, tenemos que tener claros los siguientes aspectos:
    • Permitimos uso comercial.
    • Permitimos obras derivadas y en caso afirmativo si obligamos a compartir con la misma licencia.

El siguiente diagrama explica el procedimiento a seguir:

Paso 2: ¿Usamos obras ajenas?

El caso más simple sería que no vamos a usar obras ajenas, como podría ser en la creación de un libro o una composición musical. En este caso no tendríamos mayores problemas con las licencias.

En la gran mayoría de los recursos educativos que vayamos realizar nos vamos a ver en la necesidad de usar obras realizadas por otras personas. Actualmente, no tiene mucho sentido crear recursos sin contenido multimedia, sin imágenes,  vídeos y audios que enriquezcan el contenido.

Dentro del uso de obras ajenas tenemos que distinguir si es o no una obra derivada.Será una obra derivada si la obra que vamos a realizar consiste en una modificación de la obra ajena original. Sería el caso de una traducción de otro idioma al español o la adaptación de un texto complejo al lenguaje utilizado por escolares para su mejor comprensión. En estos casos, hay que tener en cuenta que puedo estar afectando al derecho moral de modificación de la obra, que le pertenece exclusivamente al autor y también al derecho patrimonial de transformación, que aunque pertenece originariamente al autor puede haber sido cedido a un editor o productor.

El nacimiento de una obra derivada, tiene las siguientes características (art x LPI):

  •     La necesidad de pedir permiso y, en su caso, remunerar al titular de los derechos de la obra originaria.
  •     Que una vez que nace, la obra derivada se convierte en una obra independiente con todos los derechos para el nuevo autor.

Por lo tanto en las obras derivadas, tenemos que asegurarnos si podemos legalmente crear obras derivadas del original:

  • Si el original está licenciada con CC, tenemos que ver si la licencia permite obras derivadas ya que como hemos visto no todas las licencias lo permiten. Sólo lo permiten las SA, pero dentro de estas existen algunas que nos obligan a usar la misma licencia que el original. En este caso, podría ser que nos replanteáramos la elección de licencia que habíamos hecho anteriormente.
  • Si el original tiene copyright, solo nos queda la posibilidad de pedir autorización al autor. En caso de no tenerla, no podremos hacerlo legalmente.

Estos dos casos que hemos visto anteriormente, también nos afectarían en el caso de ser una obra compuesta (art 9 LPI) que sería, sin lugar a dudas, el caso más frecuente.

Paso 3: podemos encajar todas la obras ajenas

En el caso de una obra compuesta debemos de diferenciar entre las obras en la web de las obras en cualquier otro medio:

  • Si nuestra obra es online (un artículo de un blog, documentación en un site, …), tenemos dos posibilidades de añadir obras ajenas. La primera consiste en poner un enlace o embeber el código del recurso para vídeos, presentaciones, etc), en este caso al no tener alojada la obra en nuestra obra, estaríamos en un caso de cit. La segunda consiste en incluir la obra ajena dentro de la nuestra, en este caso, deberíamos mirar la compatibilidad entre las licencias de las obras.
  • En cualquier medio diferente a la red, debemos de mirar la compatibilidad de las licencias.

Vamos a recordar la compatibilidad entre las licencias más usuales, por supuesto, va a depender mucho de la licencia que vayamos a ponerle a la obra.

Si hemos decidido licenciar nuestra obra con copyright, solo podemos usar obras con licencias que permitan dicho uso o conseguir los permisos de los autores. Dentro de las principales licencias no son compatible con copyright: el propio copyright y las Creative Commons que obligan a compartir de igual  manera (Shared Alive –  SA).  Por supuesto, si el uso de la obra fuera comercial tampoco podríamos usar la Creative Commons que no los permitan (No Commercial – NC).

En el caso que queramos licenciar con Creative Commons hemos de tener en cuenta la tabla de compatibilidad de licencias

Compatibility chart Terms that may be used for a derivative work or adaptation
BY BY-NC BY-NC-ND BY-NC-SA BY-ND BY-SA PD
Status of original work PD
BY
BY-NC
BY-NC-ND
BY-NC-SA
BY-ND
BY-SA

Como vemos no es fácil hacer compatibles todas la licencias de las obras que vamos a usar en una obra compuesta. Se puede ver que cuanto más libre es nuestra licencia más compatibilidad tenemos. Tampoco podemos dejar a un lado, que si ponemos la licencia más abierta estaremos facilitando el trabajo a los creadores posteriores. Estaremos favoreciendo la cultura de la remezcla.

A modo de ejemplo, si nos hemos decidido por una licencia de las más usadas en educación, BY-NC-SA, los únicos obras de personas ajenas que podemos usar (ver tabla) son las que tienen las siguientes licencias: Dominio Público (PD), BY, BY-NC y BY-NC-SA. También pueden existir otras licencias no Creative Commons que sean compatibles con la nuestra, este aspecto lo podemos consultar en la esta web.

Podemos acogernos a las excepciones de la LPI

En el caso de que hayamos comprobado que no son compatibles las obras para usarlas en la nuestra, solo nos queda ver si podemos acogernos a las excepciones de la LPI ( a partir del 1 de enero de 2015 entra en vigor la nueva LPI y cambian algunas de estas excepciones): “derecho a cita” e “ilustración en la enseñanza“. Y aquí la disyuntiva es sencilla, si podemos acogernos a una excepción, incluímos la obra ajena, en caso contrario no.

Os dejo un diagrama que muestra gráficamente, junto al diagrama anterior, el proceso de creación de una obra de forma legal:

Consulta sobre compatibilidades de las licencias Creative Commons

machado

Hoy me han hecho una consulta sobre la licencia que deberíamos poner a una obra si queremos incluir fotografías con licencia CC-BY-SA en algún trabajo nuestro. La respuesta es sencilla: “la única licencia  compatible con CC-BY-SA es ella misma“. Podéis encontrar más información en el capítulo dedicado a este problema del sitio “Aspectos legales de las TIC en Educación“.

La dificultad de compatibilizar licencias CC es una de las principales críticas que se les hacen a dichas licencias. Por un lado, permiten que sea más sencillo compartir y por otro ponen muchas dificultades a este hecho. En las licencias CC, no se definen las libertades básicas que todo autor que las use debe aceptar. Tratan de establecer un continuo de opciones entre el dominio público y el copyright. Este continuo de opciones conlleva a que la gran mayoría de los usuarios haya optado por la versión que conlleva la prohibición de usos comerciales. Esta última opción hace que muchas obras desaparezcan de los canales más importantes de difusión y se mantengan en usos marginales al quedar fuera del uso comercial.

David de Ugarte,  parte de que la cultura en sus orígenes era libre y que el copyright representa una anomalía  histórica de un tiempo en el que era necesario para favorecer la creación, expone que ya no es necesaria dicha limitación y por lo tanto debemos de girar hacia planteamientos en los que se planteen las libertades de los obras por encima de las libertades de las autores. Estas mismas ideas las hace suyas el movimiento del Devolucionismo (al que David de Ugarte pertenece) que definen en la Indianopedia:

“Devolucionismo es la defensa de la progresiva reducción -hasta su eliminación total- del tiempo de explotación de patentes, copyrights, derechos de autor y otras formas de propiedad intelectual, ampliando el dominio público con las creaciones de las últimas décadas”.

Sin más que leer lo anterior, se entiende la principal crítica a las Creative Commons,  no exenta de razón,  que achaca a las CC de no ir al fondo del problema sino que perpetúan la anacrónica situación del copyright, potenciando su fuerza. No comparto del todo este punto, ya que las Creative Commons han permitido dar la batalla legal al momento de ofrecer las obras propias a la comunidad, aunque si cierto  que no han logrado vencer, ni mucho menos, al sistema de propiedad intelectual.

Si alguien no ve la necesidad de cambiar todo este sistema que oprime la creación (afortunadamente con mucha fuerza en el ámbito legal y, en mucha menor medida, en el real) le animo que se pase a leer este artículo sobre cómo crear un recurso educativo (desde una perspectiva legal ;-)) y que me diga su opinión.

Para finalizar os dejo con esta entrevista a Juan Urrutia sobre copyright y derechos de autor.

Instagram y Creative Commons

Hace unos días, descubrí una foto en Instagram de una amiga que me podría servir para el tablero de “Escritura Creativa“. Comprobé que en Instagram no hay forma de poner una licencia a las imágenes por lo que la licencia que tienen, de acuerdo a nuestra LPI, es copyright. O sea todos los derechos reservados. Tenía dos alternativas: usarla sin su consentimiento (práctica muy en uso) o pedirle permiso para usarla. Hice lo segundo y como esperaba, no me puso ninguna pega :-).

A pesar de que alternativas a Instagram hay muchas, destacando entre ellas Flickr que posee más de 300 millones de fotos con licencias CC. En el catálogo de “Recursos Abiertos” de este blog podéis encontrar los mejores buscadores de Creative Commons en Flickr y más repositorios. No me quedé tranquilo e investigué, por si había algún servicio que permitiera poner alguna licencia diferente en Instagram.

Pero sabiendo que se suben más de 50 millones de imágenes por minuto a Instagram, me parece una excelente opción de crear un inmenso catálogo de imágenes con licencias abiertas, aunque solo sean un 5% los que pongan este tipo de licencias.

Esta misma idea tuvo Philip Neustrom, uno de los fundadores de los repositorios de contenido digital open source LocalWiki. Para ello creó un sitio web llamado I-am-cc.org, en el que uno puede adherirse a través de un formulario y automáticamente las imágenes aparecerán en ese directorio con la licencia CC que hayamos elegido.
La licencia es similar a la de Flickr, con la diferencia de que no se puede elegir qué fotos se protegen y cuáles no; son todas o no ninguna. Al darle acceso a la licencia a tu cuenta de Instagram, firmarás por tres meses, lo cual significa que tus imágenes estarán disponibles durante ese tiempo. Si cambias de opinión podrás cerrar I Am CC, pero el contenido protegido seguirá disponible bajo los mismos términos (como no podía ser de otra forma).

Mi directorio, aunque es pequeño debido a que uso poco Instagram, lo tenéis en http://i-am-cc.org/instagram/aomatoss

Créditos de la imagen inicialInstagram Logo por Jon@th@nC con licencia CC-BY-NC-SA

Añadido: Me comenta Inés Andrés (@lajaines) en Twitter que ya mencionó este servicio y muchos más relacionados con Instagram en un excelente artículo de “En la nube TIC“. Qué conste que la intención de este artículo no es dar a conocer Instagram, ni las posibilidades que tiene, sino animar a compartir.

Web de aspectos legales en la educación

Foto de h.koppdelaney compartida con licencia cc

El motivo de esta entrada es compartir con vosotros un material que cree hace algún tiempo sobre los aspectos legales del uso de las TIC en la educación. Este tema ya ha sido tratado en el blog, debido al taller que impartí en Aulablog13, pero lo que ahora os comparto es una completa web que abarca los principales aspectos (desde mi punto de vista) del uso de las TIC en el ámbito educativo:

  • El software en Educación: un tema muy tratado durante los últimos años que está perfectamente claro en nuestro legislación.
  • Uso y creación de recursos educativos: tema controvertido y complicado que fue la base principal del taller de aulablog13.
  • Aspectos legales al trabajar con menores: la problemática existente debido a la especial protección legal que tienen los menores.
  • Identidad Digital y Redes Sociales: el trabajo de la identidad digital y el uso de las redes sociales por/con menores. Otro de los temas que suelen ser tratados en este blog y del que podéis encontrar más información en el site “Identidad Digital y Redes Sociales con menores“.

Todo la web está escrita en IANAL (“I am not a layer“) y, por lo tanto, encontraréis la visión de un docente que ha tratado de informarse lo mejor posible sobre estos temas.

En muchas secciones de la web encontraréis:

  • Preguntas Guía: las preguntas fundamentales que debemos saber responder al finalizar el capítulo. Nos sirven como guía o referencia del capítulo y, es importante, tenerlas en mente durante la lectura.
  • Supuestos Prácticos: son supuestos prácticos relacionados con el tema que les suceden a los personajes y que podrían producirse en la práctica docente. Tienen la finalidad de ayudar a contextualizar los capítulos. Es recomendable leerlos con detenimiento y al finalizar el capítulo tratar de dar una solución.

Espero que os sea útil y como siempre (aunque sé que no sirve de nada, el feedback no está de moda :-() espero vuestras opiniones y aportaciones.

URL de la web: http://legalidad.aomatos.com/

#aulablog13 Aspectos legales de las TIC en Educación

photo credit: opensourceway via photopin cc
En el post anterior, describí uno de los talleres que impartí en aulablog13 y me obligué a escribir otro post en el que explicará el otro taller que impartí titulado “Aspectos legales de las TIC en Educación“. Desde mi punto de vista este es un tema que todos los que usamos la red en nuestra práctica docente, debemos conocer. Luego, es cuestión de cada persona el uso que hace de forma independiente de lo que diga la legalidad,ya  que sabemos que, muchas veces, existe una gran diferencia entre las normas legales y las reales.
En la primera parte del taller, debatimos sobre el contexto en el que estamos viviendo y sobre nuestra visión de compartir y copiar en este mundo líquido.
Os dejo una metáfora de Zygmunt Bauman en su libro “Modernidad Líquida”[1] que ilustra a la perfección la época en la que estamos viviendo:
En el lenguaje simple, todas estas características de los fluidos implican que los líquidos, a diferencia de los sólidos, no conservan fácilmente su forma. Los fluidos, por así decirlo, no se fijan al espacio ni se atan al tiempo. En tanto los sólidos tienen una clara dimensión espacial, pero neutralizan el impacto –y disminuyen la significación- del tiempo (resisten efectivamente su flujo o lo vuelven irrelevante), los fluidos no conservan una forma durante mucho tiempo y están constantemente dispuestos (y proclives) a cambiarla; por consiguiente, para ellos lo que cuenta es el flujo del tiempo más que el espacio que pueden ocupar… En cierto sentido, los sólidos cancelan el tiempo; para los líquidos, por el contrario, lo que importa es el tiempo… Estas razones justifican que consideremos que la “fluidez” o la “liquidez” son metáforas adecuadas para aprehender la naturaleza de la fase actual –en muchos sentidos nueva- de la historia de la modernidad.
Zygmunt Bauman en Modernidad Líquida
Estamos en una “modernidad líquida“, una época de fluidos donde el software y la red adquieren una importancia predominante. Ambos son elementos líquidos que fluyen, cambian y se adaptan con facilidad al paso del tiempo. La red es viva y proclive a los cambios, los usuarios la vamos modificando, variando y adaptando a los nuevos contextos. En contraposición al carácter líquido de la red, está el carácter sólido de la industria cultural que quiere permanecer a toda costa en el tiempo sin la correspondiente adaptación al nuevo medio.
La red como buen medio líquido está absorbiendo, disolviendo e incrementando toda la cultura existente, haciendo que los contenidos lleguen a todos los lugares del mundo y a todas las personas. Ahora estamos viviendo una época de fricciones entre la rigidez de la industria cultural, de las instituciones y organismos frente a la red y sus usuarios que se desenvuelven “como pez en el agua” en el medio líquido.
En esta lucha entre lo líquido y lo sólido, nos vemos envueltos, como el resto de la sociedad, la educación. Al igual que el usuario de la red, los docentes y los alumnos encontramos nuestro hábitat en el medio líquido. Sin embargo, los medios sólidos son los que controlan la legalidad y en espera de su adaptación, debemos conocer los aspectos legales derivados del uso de los contenidos culturales. Con la inclusión TIC y su uso en el trabajo docente nos surgen condicionamientos legales que no podemos obviar.
Nos adentramos en el análisis de una situación en la que la legalidad y la realidad de los usuarios viven en polos opuestos. ¿Existen espacios de armonía entre ambos mundos? Espacios que nos permiten estar dentro de la legalidad usando las alternativas que van surgiendo en la red para adaptar ambos mundos.
Las tres principales visiones de la legalidad en el ámbito esucativo son:
  • Debemos tener claro las condiciones que nos imponen las licencias de uso del software que usamos. Podemos encontrar un espacio de armonía en el uso del software libre, teniendo claro cuáles pueden ser sus ventajas e inconvenientes. También, veremos las perspectivas futuras del uso de programas que están cambiando con la fuerte irrupción de la “web 2.0” o el  “cloud computing”.
  • Debido al implantamiento masivo de internet, a la facilidad con la que podemos adquirir materiales y al cambio de los usuarios de la red (habiendo pasado de meros consumidores a creadores de recursos), el profesorado ha pasado a producir material para el aula con múltiples orígenes. Este cambio nos obliga a conocer lo que nos dice la legalidad al respecto del uso de los materiales creados por otras personas, a conocer las licencias alternativas al copyright que han surgido y, por supuesto, a ser capaz de encontrar recursos libres dentro de la red. Aspectos como la propiedad intelectual, los derechos de autor, el copyright y sus alternativas son conceptos que han adquirido mayor importancia y que deben (debemos) conocer nuestros alumnos para gestionar de forma positiva su presencia en la red. Mediante el correcto conocimiento de las nuevas licencias y los lugares en los que encontrar materiales con licencias abiertas, podemos encontrar otro espacio de armonía.
  • El uso de la red y los medios audiovisuales con los alumnos, y estos ser menores de edad, nos obliga a conocer con mayor profundidad que son los datos personales y que dice la ley de protección de datos al respecto. El uso de diferentes servicios existentes en la red, nos obliga a conocer las condiciones para la creación de cuentas. Dependiendo de las condiciones de cada servicio veremos que alternativas tenemos para solucionar los diferentes problemas legales a los que nos podemos encontrar. Analizaremos los principales servicios que no nos imponen ninguna restricción de edad mínima y sus usos educativos.
En segundo lugar, analizamos en base a los siguientes supuestos prácticos en la docencia, lo que dice la legalidad al respecto y despejamos dudas sobre lo que son los derechos de autor, el copyright, la propiedad intelectual, el dominio público, los derechos conexos y las excepciones que otorga la Ley de Propiedad Intelectual:

 

En tercer lugar, debatimos sobre la cita y el plagio y estudiamos las principales licencias alternativas al copyright. Finalizamos esta parte viendo dónde encontrar materiales con licencias abietas. Os dejo la recopilación que tengo en mi blog: Recursos abiertos.

Finalizamos el taller con un debate por grupos sobre el uso con los menores de cuentas en la red.

Os dejo la presentación que usé:

 

 


 

[1] Zygmunt Bauman, Modernidad líquida. México [etc.]: Fondo de Cultura Económica, 2003.

20 Things I Learned, excelente libro sobre internet

20 Things I Learned es un experimento hecho por Google, a modo de demostración de lo que es posible hacer con HTML5. Como valor añadido, nada despreciable, Google nos ofreció un excelente libro en el que podemos encontrar 20 temas sobre internet y la web expuestos con claridad y sencillez en una interfaz muy agradable (HTML5).

Los capítulos que nos plantean en el libro son los siguientes:

  1. ¿Qué es internet?
  2. Computación en la nube
  3. Aplicaciones web
  4. HTML, javascript, CSS y otros lenguajes
  5. HTML5
  6. 3D en el navegador
  7. Un madrigal de navegadores
  8. Complementos
  9. Extensiones del navegador
  10. Sincronización del navegador
  11. Cookies del navegador
  12. Navegadores y privacidad
  13. Software malintencionado
  14. Cómo proteger los ordenadores de phishing y software malintencionado
  15. Aprender a leer las URL para su seguridad
  16. DNS y direcciones IP
  17. Validación de las identidades online
  18. La revolución hacia una web más rápida
  19. Navegadores y software libre
  20. 19 cosas más tarde…

Podemos ver que los temas además de ser muy interesantes, son necesarios en la actualidad para mejorar nuestra alfabetización digital, nuestra seguridad en la red, entender las posibilidades del HTML5 y poner en el sitio que le corresponde a la web, fuertemente atacada por la irrupción de los smartphones y las apps.

Espero que os sea placentera su lectura.

Organizar la información en internet (III)- Inocentada

Este artículo era una broma por el día de los Santos Inocentes 🙂 Todo lo que está en rojo es parte de la broma.

Este es el tercer y último artículo dedicado a la tarea de organizar la ingesta de información en la red.

En el primer artículo vimos las ventajas de las suscripciones a RSS para gestionar el acceso a los sitios de noticias y blogs que leemos de forma continuada.

En el segundo, analizamos los marcadores sociales como método de organizar y clasificar las diferentes páginas web interesantes que vamos encontrando y que merecen ser archivadas para usos posteriores.

En este artículo, voy a explicar el método ( o métodos) que actualmente uso para organizar la información que voy encontrando en la red. Debemos de tener claro que es personal y que cada uno, debe de crearse el que mejor se adapte a su trabajo y a su forma de trabajar. Puede ser que lo que a uno le funcione, a otra persona no le sirva en absoluto. Lo dejo a vuestra elección, lo que si os recomiendo es que probéis algunas de la herramientas que vamos a ver.

Gulliver

El método es muy simple:

  • Cada vez que encuentro un recurso interesante, anoto la dirección y el título en una tabla que tengo creada en un documento de OpenOffice.
  • Cuando completo una página de dicho documento, imprimo la hoja.
  • Recorto las celdas de la tabla, las ato con una goma de pelo y las introduzco a mi cartera. De esta forma me las llevo a todas partes.
  • Tengo gomas con los 7 colores del arco iris para organizar un poco mejor los recursos.

Espero que os haya gustado.

Organizar la información en Internet (II)

En el anterior artículo vimos un método para optimizar nuestro acceso a blogs, sitios de noticias, etc. mediante el uso de los agregadores o lectores de RSS. Tal y como planteaba, el paso siguiente, sería decidir el procedimiento que usamos para recopilar y archivar la información que consideremos importante. Todo buen archivado tiene que partir de la premisa de que el procedimiento de almacenamiento vaya acompañado de un procedimiento simple y efectivo de recuperación de los datos. En este artículo os comentaré el proceso que sigo actualmente y que está en constante evolución. Para llegar a la explicación de mi método, primero os voy a ir detallando cual ha sido mi  trayectoria y por qué he ido evolucionando dicho método.

Letford

Lo primero que hacemos cuando nos iniciamos en Internet es aprender a guardar las direcciones de las webs que nos interesan en los marcadores (o favoritos) de nuestro navegador. Evidentemente, se presenta un problema, solo tenemos acceso a nuestros recursos almacenados desde un navegador concreto y en un ordenador concreto. Hemos perdido la movilidad tan importante en nuestros días, tenemos ordenador en el departamento, en las aulas, en casa, portátiles, netbooks, móviles y, ahora, tablets. La solución que adopté hace unos años consistía en exportar e importar marcadores, la que era claramente ineficiente.

En cuanto salieron al mercado, en concreto para firefox, diferentes extensiones que nos permitían sincronizar nuestros marcadores entre diferentes ordenadores vía Internet, no tarde ni 2 segundos en instalarme una (SyncPlaces) que funciona francamente bien. Pero esta solución carece de las opciones más sociales que nos aporta la web 2.0, compartir nuestros marcadores con los demás y encontrar los marcadores cuando empiezas a tener un gran número no es nada sencillo.

luscious cherries

En cuanto conocí la existencia de herramientas web 2.0, que permitían realizar las tareas de tener mis marcadores accesibles desde cualquier lugar, poder compartirlos con la comunidad y crear un buen sistema de clasificación, me di de alta en este servicio. Os preguntaréis que servicio era, pues nada más y nada menos que Delicious. Mas tarde por las razones que expliqué en otro artículo del blog, emigré a Diigo, servicio en el que actualmente sigo y que me da más posibilidades que Delicious.

El funcionamiento de un servicio de marcadores sociales es muy sencillo, una vez que nos demos de alta en el servicio tendremos una cuenta en la que podemos ir añadiendo los marcadores de las páginas web que consideremos interesantes. Asociada a dicha cuenta, tendremos una dirección pública que permite a cualquier persona acceder a nuestros marcadores públicos (por supuesto podemos guardar los marcadores como privados). En el caso de Diigo la dirección pública es http://www.diigo.com/user/usuario, donde usuario es nuestro nick, por ejemplo, la mía es: http://www.diigo.com/user/aomatos

Para guardar las páginas tenemos básicamente dos posibilidades:

  1. Desde la web de diigo, este método es laborioso e incomodo, pero si estamos en un ordenador que no es el nuestro, puede ser el único modo.
  2. Usar un plugin o extensión para el navegador que usemos (existen para casi todos los navegadores). Con este plugin tendremos un botón para guardar el marcador que deberemos usar una vez que estemos en la página deseada. Nos saldrá una ventana con los datos a completar: dirección URL y título (los completará el plugin automáticamente), una descripción y las etiquetas (tags) usadas para clasificar el marcador. Para Diigo podéis encontrar las extensiones en: http://www.diigo.com/tools/toolbar

Es recomendable que cada vez que guardemos un marcador le pongamos una descripción y un título que refleje el contenido de la página que estamos guardando (a veces el título que ponen a las páginas no refleja correctamente el contenido).

Y la otra parte fundamental, es asignarle las etiquetas o tags correspondientes, siempre pensando que nos faciliten la búsqueda posterior. El sistema de etiquetas o tags que usemos es personal y van a formar nuestro propio sistema de clasificación. A este sistema de clasificación se le conoce como folcsonomía (clasificación del pueblo) que se contrapone a las clásicas taxonomías, en que no existe una jerarquía entre etiquetas y que cada persona puede crearse las suyas propias. No existe ninguna norma sobre que etiquetas debemos de poner a cada marcador, debemos de pensar que palabras definen mejor a los marcadores y tener siempre presente que luego vamos a buscar mediante esas palabras. A pesar de no haber ninguna norma, existen etiquetas que usamos prácticamente todo el mundo: matemáticas, web2.0, educación, aprendizaje-colaborativo, … 

Nota1: Uno de los métodos que uso para encontrar buenos recursos en diigo o delicious, es buscar mediante etiquetas y examinar el número de personas quehan guardado cada marcador o recurso. Es de suponer que los marcadores que más gente ha archivado tendrán mayor calidad. Esta es una de las características sociales de este servicio que se apoya en la inteligancia colectiva.

Para muestra un botón, si busco por educación, se puede ver que las que tienen un número alto, son páginas de referencia en el tema. En concreto, salen Educacontic y Eduteka (ahí es nada):


Os pongo un ejemplo para que lo entendáis mejor.

Si estamos guardando las páginas de los museos del mundo, podemos optar por etiquetar solo con la palabra museo. A la larga, si tenemos clasificados más de 100 museos, al buscar por la etiqueta museo nos va a costar encontrar, por ejemplo, el museo del Prado. Si hubieramos puesto las etiquetas: museo, España, Madrid y pinacoteca, la búsqueda posterior sería mucho más sencilla. Al buscar los marcadores con las etiquetas España y museo, nos saldrán todos los museos de España. Si añadimos a la búsqueda Madrid nos encontrará los Museos de Madrid lo que acota mucho más …

Os muestro una parte de mi folcsonomía en diigo (un exceso de etiquetas no supone penalización a  la folcsonomía):

 

Ahora que ya sabemos como optimizar el acceso a la información de blogs y sitios de noticias y conocemos un método para clasificar y gestionar la información que vamos encontrando mediante los marcadores sociales (diigo, delicious, mister wong, …), podéis pensar que ya está acabado, ¡pues no! El uso único de los marcadores sociales como método de clasificar información, no me parece el mejor método y más, desde que uso otro que me da mejor resultado. Para conocer este nuevo método tendréis que esperar al siguiente artículo 😉

Os doy una pista de la razón del cambio: actualmente tengo 2953 recursos marcados y como imaginaréis no es del todo eficiente.

Otra pista más: no todo son páginas webs :-).